Gestión del color: calibración de dispositivos
12 Diciembre, 2007
La tecnología de gestión del color más común está basada en los estándares del ICC (Consorcio Internacional del Color) y es soportada por los fabricantes de hardware y software de toda la industria informática.
En el nivel más básico, tendrá un perfil ICC para cada dispositivo que use (escáner, cámara, monitor o impresora, teniendo una capacidad cromática finita que se puede medir y registrar como información digital). Si bien, las prestaciones cromáticas de cada dispositivo variarán dependiendo de ciertas condiciones.
Monitores
Una forma rápida de ajustar el monitor para la gestión de color es usar un programa de calibración. Este le solicitará que configure el brillo, el contraste, el blanco de referencia y el color de la pantalla usando los últimos ajustes manuales como base para crear un nuevo perfil ICC. A continuación, deberá seleccionar ese perfil en el panel “Pantallas” de las “Preferencias del sistema” de Mac o en el panel de control “Pantalla” de Windows.
Mac OS incluye de forma estándar la utilidad Calibrador de Pantalla basada en componentes lógicos, pero Windows no tiene equivalente de serie. Sin embargo, algunos monitores de Windows trae consigo de forma gratuita una utilidad de calibración como Colorific y las ediciones de Adobe Photoshop vienen con un panel de control llamado “Adobe Gamma”, que tiene la misma función.
Los programas profesionales de calibración usan un colorímetro (ojo electrónico sensible al color) para medir la capacidad del monitor. Algunos monitores poseen sus propios colorímetros, que se conectan a la pantalla: esta opción se conoce como calibración de hardware y suele ser muy cara.
Impresoras
La mayoría de las impresoras vienen con perfiles ICC instalados en los controladores de impresión. Pero esos perfiles calibrados de fábrica no captan pequeñas variaciones entre unidades individuales, ni el hecho de que se acabe la tinta o el papel. Para definir una gestión del color óptima deberá calibrar y perfilar usted mismo las impresoras que vaya a usar.
La opción más barata y la peor es obtener una fotografía o impresión de una página de prueba, junto con algunos ajustes del controlador de impresora, para definir un perfil de color. En lugar de ello, puede usar una utilidad de perfilado del color comercial, o bien comprar algún instrumento de medición del color. Luego, imprima varias muestras de prueba, reléalas en el ordenador con el instrumento de medición del color y deje que la unidad cree un perfil ICC a partir del resultado.
Escáneres y cámaras
Prácticamente todos los escáneres profesionales proceden con su propio software de calibración y creación de perfiles. Recuerde que en los escáneres con adaptadores para transparencias deberá definir dos perfiles. El escaneado de alta fidelidad requiere también perfiles separados para películas e impresoras de diferentes marcas. Una vez seleccionado un perfil del escáner, podrá asignarlo a cada escaneado o especificar el perfil al abrir la imagen escaneada en Photoshop. Ello garantiza que los colores se interpreten correctamente en su espacio de trabajo.
Las cámara digitales no son fáciles de calibrar porque la fuente de luz, la apertura y la exposición no son valores fijos. Sin embargo, podrá fotografiar un punto clave de calibración en medio de una sesión y luego, mediante un software como inCamera, usar ese punto clave para calcular el perfil general de todos las imágenes.